Mostrando entradas con la etiqueta Eventos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eventos. Mostrar todas las entradas

2.6.08

Formas de estar en el escenario

Cuando voy a conciertos espero que los que están en el escenario me enganchen y me remuevan, da igual si es una orquesta, una folclórica o el último moderno. Y una se pregunta por qué unas veces parece haber un abismo entre los que están allí arriba y los que estamos abajo.

Aquí van algunos ejemplos de los que sí me engancharon y de los que no el viernes en el Electric Weekend:

Los que sí me engancharon:

Cavalera Conspiracy: si estás a punto de morir deberías pedir como último deseo verlos en concierto: primero, porque nadie debería morir sin verlos, y segundo, porque seguro que te salvan de la muerte. Aunque no te guste ese tipo de música, les vas a adorar. ¡Qué manera de empezar (sirenas y mucho mucho humo incluidos) de seguir sin parar a lo bestia aporreando, y de terminar dejándote con ganas de más!. ¿Cómo un país como Brasil es capaz de dar semejantes cafres? Bueno, Brasil es capaz de todo, no?

Rage Against The Machine: los Rage ya no son grandes, son gigantes. Porque me da que se lo siguen pasando bien en el escenario y hacen que todo el mundo tenga muelles en vez de piernas en sus conciertos. Porque no cantan canciones sino himnos (¿Qué se debe sentir cuando haces que 40.000 personas griten a la vez "And now you do what they told ya"?). Y porque aún tienen cosas que decir, plantándose en el escenario a lo guantanamero: con mono naranja, esposados e interpretando la primera canción encapuchados.


Los que no me engancharon:

The Offspring: sí, me gustaban en los 90, pero ¿sigue teniendo sentido lo que cantan cuando se termina el acné y empiezan a florecer las barrigas (las suyas y las nuestras...)? Pocos saltos y pocas ganas de salir a cantar.

Iggy pop y los Stooges: nunca debí de ir con tantas ganas a ver a la Iguana, porque cuando se te cae alguien a quien adoras, se te cae desde muy alto. El pobre trataba de comportarse como todo el mundo esperaba que lo hiciera: se revolcaba, hacía el perro, chillaba, se tiraba agua por encima, pero...como que no llegaba, y creo que él se daba cuenta. Supongo que por eso subió a 3 chavalitos de entre el público que podrían ser sus nietos para hacerles cantar con él algo que ni se sabían ni les ponía, lo de "No fun, no fun, no fun" y es que, de verdad, no era divertido. ¿Brecha generacional? Bastante gorda.

7.4.08

Érase una vez una inauguración

29 de Febrero de 2008, el calendario marca un día único. No podía ser de otra forma: Rockola.fm sale a la red en su version de prueba, conocido técnicamente como versión beta cerrada.

Lo que en verano nació como una idea aventurada e ilusionante se terminaba de concretar y hacer realidad en un tiempo record. Meses de duro trabajo dieron sus frutos y la base sobre la que se sustentaría Rockola.fm ya estaba creada. Todos los pasos que se dieran desde entonces serían ladrillos que uno a uno intentamos colocar para mejorar Rockola día a día dotándolo de más posibilidades tanto de usabilidad como de variedad.

Asi pues, aprovechando este día tan especial y nuestra SEÑORA terraza, organizamos una barbacoa-fiesta-concierto-eventoúnicoenelmundo que no pasó desapercibido ni para nosotros ni para los vecinos que había alrededor los cuales acabaron siendo participes activos de la celebración.

- Una barbacoa en una terraza... vale, sí:





- pero... ¿¿has dicho un concierto??





Eso es. Litos, ese chico tan apuesto de larga melena que resulta ser también catalogador de Rockola y amigo mio, toca la bateria en un grupo de música: Zen Q. ¿Qué mejor ocasión que esta para que los Zen Q hicieran su debut en concierto? El concierto muy correcto, a la altura de la fiesta y de todo el viernes de inauguración en general.

Y uno puede pensar que volver a trabajar el lunes cuando el día laboral anterior había este panorama sería diez veces más duro. Yo digo que todo lo contrario, la ilusión y las ganas de hacer de esto algo grande se multiplican cuando uno comparte tan buenos momentos en su propio entorno laboral. Ya lo quisieran muchos.